El mantenimiento de una moqueta o alfombra es un proceso extremadamente sencillo, que requiere no obstante del hábito de aspirar con regularidad.
De manera más distanciada, es bueno cepillarlas, con un cepillo de púas no excesivamente duro, lo que favorecerá su durabilidad y el buen aspecto de la lana.
Las manchas no son en absoluto difíciles de eliminar, pero si exigen ser tratadas con prontitud, a excepción de los restos de barro que puede desprender el calzado, los cuales deben ser dejados secar, antes de eliminar frotando.
En el mercado existen múltiples productos especialmente desarrollados para la limpieza de alfombras y moquetas, no obstante, existen igualmente remedios caseros muy eficaces de cara, tanto a su limpieza cotidiana, como la combinación de 1 litro de agua y una cucharada de amoníaco, como a la eliminación de las denominadas manchas rebeldes.
Algunos ejemplos:
Igualmente fregar nuestras moquetas de manera muy esporádica con champús, preferiblemente neutros, si la limpieza rutinaria de las mismas ha sido muy descuidada.
El desgaste producido por las pisadas, es uno de los mayores temores asociados a este tipo de producto, sin embargo es importante señalar que en este punto, tanto la calidad de la lana como el espesor o densidad de la misma, es fundamental para el buen mantenimiento estético y durabilidad de toda moqueta.
Las características y calidad de nuestras moquetas, fabricadas con Pura Lana Virgen 100%, garantizan una elevadísima durabilidad de las mismas, manteniendo su estética, incluso sometidas a usos intensivos, como el caso de las destinadas a espacios de trabajo, zonas de frecuente paso, lugares de ocio, etc.
Es normal que una alfombra suelte pelusilla a los primeros días de uso. Elimínese a diario durante el primer mes, barriendo con escoba suave y en dirección al sentido del pelo.
Manchas (Normas Generales):
Manchas de: